fbpx

¿Tu marca personal es escalable?

Hace tiempo que me ronda un pensamiento sobre los proyectos basados en marca personal y su capacidad para crecer, o como llaman algunos “ser escalables”. Usualmente escuchamos la pregunta, ¿tu marca personal es escalable?

Me planteo si es necesario que la marca personal sea escalable o si por el contrario debe permanecer como lo que es y como lo que surgió. Un conjunto de habilidades y capacidades sujetas a una persona, que a su vez es única en su experiencia, valores, aprendizajes y aportaciones.

El resultado del cóctel anterior es en muchas ocasiones algo que sólo es soportado por la identidad de la persona que lo lleva a cabo. Así pues, ¿no sería la marca personal como el fondo de comercio de las empresas?

El fondo de comercio de una empresa es el mayor valor que tiene una empresa por encima del valor contable, que engloba todos aquellos conceptos relacionados con el “know-how”, que es un bien intangible e imposible de medir de otra forma, porque existe conocimiento que sólo te la da la experiencia ó la exposición,  y que aporta valor real al conjunto y no se puede transmitir de otra forma.

¿De qué manera se puede transmitir el valor total de una marca personal sin cambiarla o modificarla? ¿Sería posible incorporar personas al proyecto de marca personal sin cambiar la esencia?

Evidentemente la respuesta es no. Lo cual no significa que sea algo negativo, significa que es algo a tener en cuenta, y que puedes utilizar como mejor creas. Si haces crecer tu proyecto con más personas, la marca personal se convierte en marca empresarial, y tu valor como marca, pasa a ser el fondo de comercio de la empresa, pasa a ser parte de la identidad de la nueva empresa.

En este segundo lugar, podríamos decir que el negocio es escalable. ¿Problema solucionado, verdad?

¿O quizás no?

Nunca o siempre son dos palabras a las que tenerle mucho respeto, ya que rara vez funcionan o cumplen en la realidad la definición que esconden en sí mismas cada una de ellas en la vida real. Y digo esto porque considero que no siempre es bueno que algo sea escalable. ¿Lo es el arte, la música, la escritura o el cine?

¿Diríamos que Van Gogh , Beethoven o Shakespeare tenían negocios escalables? ¿Diríamos que su marca personal fracasó por ello?

Entiendo perfectamente que una persona que emprende con su marca personal como bandera, sueña en poder vivir de ello aportando eso que considera único, al mayor número de personas posible. Y que al ser un objetivo tan complicado de lograr ó quizá por denotar que estás teniendo un relativo éxito, piensas en ampliar tu proyecto para llegar a más personas ó abordar más proyectos. En algunas ocasiones para tener mayor beneficio, en otras para disponer de más tiempo o una combinación de ambas razones, te has dado cuenta de que el tiempo es limitado y tus ingresos en ese sentido también lo son.

En la revolución industrial surgió el concepto de Economía de Escala cuya finalidad era incrementar mucho la producción de un bien hasta tal punto que el valor unitario fuera el menor precio posible. Eliminando así el trabajo artesano y favoreciendo la especialización en el trabajo por secciones. Si tu producto o modelo puede convertirse de alguna forma en un bien de gran consumo bajo esta fórmula, adelante!

Si consigues que tu marca personal sea única e irrepetible en esencia y los clientes así lo valoran, te convertirás en algo exclusivo.

En mi opinión vivimos en un mundo donde todas las fórmulas son posibles y no hay nada bueno o malo. Hay cosas que te hacen más felices que otras y cosas que a priori deben estar en equilibrio entre lo que quieres y lo que necesitas.

Una marca personal nace de la creencia de que tu oferta es única e irrepetible y por esta razón, emprendes el camino en solitario. Para ofrecer aquello que has aceptado como tu propósito de vida al mayor número de personas posible. Si hubieras pensado en términos de empresa, hubieras creado un concepto empresarial con identidad propia pero no como marca personal. Seamos consecuentes, honestos y valientes. Lo que ha nacido como marca personal debe permanecer como marca personal. Si decides transformar tu idea y ampliarla en forma de empresa, tendrás una marca empresarial en manos de todas aquellas personas que estén a tu lado, algo que es maravilloso a su vez, pero que ya no te pertenece y que si está bien implementado debería funcionar sin tí.

¿Era así como te habías imaginado tu marca personal cuando empezaste? ¿O quizá deberías haberle llamado de otra forma?

Es muy importante que desde un principio analices qué tipo de producto o servicio ofreces y qué papel juegas tú en él.

Me pregunto qué valora un cliente cuando compra una película de Clint Eastwood, que espera escuchar en un disco de Pavarotti, qué espera comer en el Diverxo o que espera leer sobre Carlos Ruiz Zafón…

¿Puedes ver películas de otros buenos actores? ¿Existen otros cantantes? ¿Otros chefs reconocidos? ¿Libros estupendos de otros actores?

La respuesta es que las personas los escogen a ellos por ser únicos e irrepetibles, no por ser “los únicos” en hacer algo.  Si consigues que tu marca personal sea única e irrepetible en esencia y los clientes así lo valoran, te convertirás en algo exclusivo.

Lo exclusivo es escaso y tiene mucho valor. Ojalá tu marca personal se convierta en exclusiva y tu problema sea la falta de tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Abel Pérez Vázquez.
  • Finalidad  Moderar los comentarios.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios  Sered.net.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la Política de Cookies    Más información
Privacidad
Abrir chat